¿Quién soy?


Agregué esta página al blog para hacer las cosas bien pero me dijeron que eso no era suficiente, por lo visto, tenía que escribir en ella algo interesante sobre mí.

Cualquiera de mis personajes no habría tenido ningún problema en hacerlo, pero ¿qué puedo contar yo sobre mí que sea original y diferente?
De hecho, nací en una ciudad como otra cualquiera, llena de calles, tiendas, edificios y parques, en 1959, un día en el que abrieron sus ojos 194.724 personas más de las cuales 8.113 nacieron a la misma hora que yo, y eso sin contar a los niños no registrados, que, según dicen, sumarían un número aún mayor.
Viajé mucho, pero siempre a lugares de nuestro planeta, sitios que se pueden visitar hoy en día sin moverse de la silla, por internet.

Italiana pero bilingüe de nacimiento he adoptado el español como herramienta de escritura.
¿Por qué?
No voy a engañar a nadie con motivos románticos y empalagosos, la verdad es que no tuve otra opción: el día en que decidí ordenar mi cabeza y dejar espacio en el cerebro para cosas nuevas pensé en volcar personajes e historias sobre papel. El asunto del idioma me preocupaba bastante así que, antes de hacerlo, organicé una reunión de trabajo con los protagonistas de mis relatos. Grajo y la Juani se negaron rotundamente a adoptar el italiano como lengua materna, Ernesto dijo que no pensaba ni remotamente trasladar su bar a Milán, Pedro y Manuela no querían renunciar a la paella y aseguraban que en España la pizza no está nada mal y mejor no os cuento la opinión del club de la calceta.
La votación fue unánime, solo hubo un voto discordante.

¿Escribí, desde la cuna, altos tratados filosóficos?
Siento defraudar, pero no. Mis estudios de ingeniería y mi trayectoria profesional no han sido, sin duda, la preparación más adecuada para emprender el camino de la escritura. En realidad he llegado a ella empujada por una serie de personajes que rondaban en mi cabeza desde hacía varios años y no me dejaban vivir.
El Grajo, la Juani, el Gato y otros más, cobraron vida sobre el papel y tomaron, a mis espaldas, la senda del humor, sobre eso no se había dicho nada en la reunión y la decisión me cogió por sorpresa. No me quedó más remedio que seguirles.

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Hola José Luis,
      Me ha sorprendido tu comentario y me ha divertido mucho.
      La verdad es que no se me había ocurrido pensar en los personajes en busca de autor...jeje. Muy ocurrente en todos los sentidos.
      Gracias por llegar hasta el final del asunto y por detenerte al comentar.
      Un saludo

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